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Reforma jurídica en Marruecos : opiniones de una feminista desidencite marroquí
Nadia yassine, Universidad de harvard. viernes, Abril 14 de 2006
La moudawana quiere decir etimológicamente compilación de textos jurídicos refiriéndose en principio a la Ley islámica. Esta corresponde al código del estatuto personal, es decir el derecho aplicable al sujeto marroquí, en materia de matrimonio, de disolución del matrimonio, filiación, testamento y sucesión. Esta fue promulgada en 1957 cuando un Marruecos independiente pone en pie una legislación exigida por las necesidades de un Estado moderno.
Las primeras reformas se hicieron en 1993 para un “relookage” en la escala, el estatuto de la mujer siendo el barómetro de una nivelación exigida por las normas de la política internacional. Estas reformas permanecerán sin embargo atenuadas hasta 2004.
Las reformas de 2004 desembocan después una fuerte polémica nacional alrededor del plan de acción nacional para la integración de la mujer al desarrollo elaborado minuciosamente en las instancias internacionales. En el año 2000, dos manifestaciones simbolizarán las dos corrientes políticas en Marruecos. Una que se tacha de islamista caminará en Casablanca en una manifestación gigantesca, cuyo principal organizador fue nuestro movimiento. La otra corriente es la de una esfera de influencia identificándose a la sociedad civil que se dice democrática y modernista y que caminará en Rabat.

La prensa nacional (a excepción del periódico semanal y una ínfima minoría que trata de comprender) con alegría bajó rápidamente (denigrar) a la corriente islamista pues la prensa es en su mayoría partidista en Marruecos y los islamistas son percibidos como temibles adversarios políticos. La prensa internacional influenciada por el ambiente de islamofobia y el poco control en el terreno ha recordado así las siguientes frases estereotipadas:
*Los reaccionarios enemigos de la mujer caminaron en Casablanca.
*Los demócratas amigos de la mujer caminaron en Rabat.
Si es fácil para todo investigador encontrar enfoques tan dicotómicos, es importante para nosotros hoy presentar las cosas en su complejidad.
El porvenir de diálogo entre los pueblos depende de esos espacios de disidencia como son las universidades y los discursos no mediáticos. Debido al tiempo impartido se harán preguntas directas y las respuestas serán lo más claras posibles:
1. ¿Por qué hemos caminado en Casablanca ese 12 de marzo del 2000?
Es importante subrayar que contrariamente a la esfera de influencia del PJD muy minoritaria en el mercado nuestra reivindicación no tenía nada que ver con la moudawana. Nuestro mensaje no era de ningún modo religioso pero completamente político. El cambio de la moudawana no es más que una ínfima parte de ese plan preciosamente llamado plan de acción nacional para la integración de la mujer al desarrollo (es la denominación oficial) pero que en realidad es un plan internacional elaborado minuciosamente en diferentes conferencias: Nairobi, Copenhague, El Cairo, y finalmente Pekín. Este plan se inscribe en el contexto de un deseo de dominación del Sur por el Norte a través de una uniformización del mundo en vista a una mejor dominación cultural. Es un plan que los observadores sagaces atribuyen a esta famosa guerra de cunas que sería una faceta del choque de civilizaciones.
2. ¿Estamos en contra del cambio de la Moudawana?
No solamente no estamos en contra del cambio, sino que fuí la primera en los años 90 en quitar el tabú y decir públicamente en la prensa nacional que esta no era sagrada. Ni siquiera las feministas de izquierda se atrevieron a decirlo en ese momento, pues esta Moudawana justamente esta orgánicamente ligada a la naturaleza del régimen que es autocrático y por consiguiente patriarcal. Poner en duda la Moudawana equivalía a poner en duda el lado sagrado del poder que basa su legitimidad en un cierto Islam…Poner para nosotros a esta moudawana en duda, equivalía a decir que el estatuto desastroso de la mujer, defendido por esta Moudawana no tenía nada que ver con los textos originales, pero era el puro fruto de una elección política que deseaba toda la sociedad bloqueada, sobre todo a nivel de la familia. La familia siendo esta célula social de base que produce mentes libres o una mentalidad de sumisión. Las moudawanats son entonces para nosotros una limadura de la autocracia reinante.
La segunda idea muy importante, es que el poder no se hubiese jamás atrevido a tocar a esta moudawana si hubiese sabido que nuestro movimiento se oponía. Estaba claro para el poder que nosotros no nos oponíamos. Por el contrario teníamos muchos reproches concernientes a lo factible de esos cambios y nuestra reserva es aún política y no religiosa.
3. ¿Estamos nosotros en contra del desarrollo y la integración de la mujer?
Es muy importante resaltar que somos un movimiento de sociedad basándose en un ichtijad constante y que tenemos una teoría de base que preconiza la necesidad vital de promover el estatuto de la mujer. No solo hemos hablado, sino que hemos logrado sobrepasar los tabúes tan increíbles del mundo musulmán y si yo soy uno de los portavoces del movimiento no es por casualidad, pero una voluntad rebelde de cambiar la sociedad patriarcal autócrata y machista en una sociedad de justicia y de espiritualidad en donde la mujer no solamente encuentre de nuevo un lugar, pero un lugar de elección esencial para que nuestras sociedades avancen. Es muy importante señalar que tenemos 30% de mujeres por todas partes en las instituciones nacionales y esto, cuidándonos de no imponer un sistema de cuota.
Tenemos también una sección femenina muy activa, y completamente independiente en sus elecciones, sus programas y su acción.
4. ¿Cuál fue entonces el mensaje esencial que deseamos transmitir en esta marcha?
Me gustaría primero decir en respuesta a esta pregunta que yo hice una declaración que puede parecer ambigua a la prensa nacional en ese momento, pero que en realidad traduce la complejidad de nuestra actitud. Se me preguntó que pensaba de las mujeres que caminaron en Rabat, y dije: estoy de todo corazón con ellas, pero políticamente tengo la obligación de caminar en Casablanca.
El mensaje es el siguiente:
No solo estamos por el cambio del estatuto de la mujer, estamos cambiándolo en los hechos e invitamos a quien quiera que dude a venir a ver lo que vale nuestra sección femenina. Solo queremos decir que estamos por la liberación de la mujer pero no al precio de la alineación de nuestro pueblo con políticas nacionales e internacionales que solo buscan sus propios intereses. Tenemos una teoría de base que data de décadas donde las proposiciones concernientes al estatuto de la mujer están con anticipación sobre las reformas de la mudawana.
Ahora, doy paso a las preguntas que nos ayudarán a precisar mejor lo concerniente a la mudawana.
MUCHAS GRACIAS.