Es    En    Fr    ع
Home Quién es ? Contacto  
 
Pensamiento
 Artículos y crónicas
 Extractos
 Conferencias
 Entrevistas
 Dijeron
 Vuestras contribuciones
Acontecimiento
 Entrevista evento
 Carta abierta
 Proceso
 Prensa y prensa
Diversos
 Expedientes
 Álbum
 Proceso en multimedia
Conferencias
Presentación del libro " A toda vela"
Nadia Yassine, Universidad de Fordham, New York, Martes, Abril 18 de 2006 --- Universidad de Georgetown, Washington DC, Jueves, Abril 20 de 2006
Mi presentación será una respuesta a tres preguntas directas. ¿Por qué escribí este libro? ¿Cómo está escrito? ¿Cómo esta hecho?
1. ¿Por qué escribí este libro?
Pertenezco a un movimiento que coloca en el centro de todo su enfoque del mundo a la espiritualidad y su relación con Dios. La escritura de este libro es pues esencialmente un acto de fe. La espiritualidad en el Islam al no estar cortada del mundo de los hombres, me dicta entonces estar presente para el hombre y comunicar un mensaje que viene a continuar y completar la de las grandes religiones monoteístas. El Islam antes de ser una realidad histórica es un mensaje de sentido para toda la humanidad.
Escribí este libro también con un espíritu de Ichtijad “contextualización” que se apoya en una etimología pensada de nuevo. El término de “futuhat” en árabe ha sido injustamente traducido por “guerra santa” como también la idea de que el Islam se expandió con la guerra y la violencia es una engañifa que hay que denunciar. La mayoría aplastante de pueblos que abrazaron el Islam lo hicieron por convicción profunda y gracias a la gran nobleza y a la humanidad de los primeros musulmanes, particularmente comerciantes. Las guerras fueron guerras de liberación de los pueblos del yugo de los poderes autocráticos y crueles. El término “futuhat” traducido literalmente quiere decir “aperturas”.
Los primeros musulmanes libraban así batalla contra los tiranos para abrir el camino a los pueblos hacia la trascendencia pero también hacia la justicia social. Era un mundo que no ofrecía otros medios que oponer la fuerza a la violencia. Los tiranos han cambiado; el mundo también.
El desequilibrio del terror no permite más a los musulmanes que quieren ser fieles a su misión de portadores del mensaje que dos elecciones: el combate político en la no violencia y la comunicación apoyada y sincera pues la modernidad nos permite aperturas en ese sentido. La mundialización nos ofrece espacios abiertos y una comunicación asidua.
El libro al haber sido escrito en su origen en una lengua occidental (francés) me ponía en el lugar de esta conciencia y de que yo me hiciese la pregunta: “si yo fuese de una mentalidad occidental en el siglo XXI, y que quisieran hablarme del mensaje espiritual que transmite el Corán, ¿Cuáles serían mis resistencias? ¿Cuáles serían mis aprehensiones? ¿Cuáles serían mis rechazos y mis hastíos?
Traté de viajar en el mundo de esas resistencias y de esos cuestionamientos “a toda vela”. Luego traté de retirar la esencia del mensaje coránico al enlazarlo directamente con las otras religiones reveladas subrayando la continuidad pero también una cierta ruptura.
La conclusión es una conclusión abierta que no impone nada pero que es una incitación a un viaje hacia un conocimiento en profundidad del mensaje coránico.
2. ¿Cómo escribí el libro?
Pienso que para llegar a cautivar la atención del lector en un mundo hastiado por una comunicación continuada, hay que adoptar reglas eficaces y competitivas. Esas reglas son numerosas está claro, pero se pueden resumir en dos esenciales:
*Retener la atención
*Convencer
a. Para retener la atención, hice uso de:
• Un estilo lleno de imágenes usando y abusando de metáforas. El título “a toda vela” en el primer momento juega con la ambigüedad. Utilicé un “catchword” como velo sabiendo que una cierta fijación existe alrededor del velo femenino, aunque el tema es en realidad el de un viaje intelectual al fondo final de un pensamiento mal amado y las velas son las de un barco imaginario que nos llevará allí.
• Fórmulas y métodos basándose a menudo en la provocación y que se inspiran en esas campañas publicitarias usando imágenes choque y agresivas con la intención de despertar las conciencias y con el objetivo de cautivar totalmente la atención.
• La ironía y el humor son instrumentos que juzgué necesarios para que el lector no se aburra con un tema tan complejo como es el del libro.
b. Para convencer
• Traté de que mi enfoque se basara en una investigación académica seria y con mucha documentación.
• Me base también en referencias puramente occidentales concerniente a la parte en la que desmenucé los obstáculos que impedirían a la conciencia occidental percibir o aceptar el mensaje espiritual transmitido por el Corán. Me gustaría especialmente precisar que concerniente al capítulo de la Biblia, yo recurrí al gentil servicio del arzobispo de Rabat que no tuvo ningún reparo académico acerca de mi investigación aún cuando estaba molesto por mis conclusiones…
• Traté en todo momento de permanecer extremadamente objetiva y crítica en lo que concierne a las crisis internas del mundo musulmán con el fin de invitar por una parte al espíritu occidental a hacer definitivamente la cesura entre el Islam y la historia de los musulmanes. Es entre otras, esta autocrítica que me ha costado mi proceso judicial en curso en Marruecos.
3. La construcción del libro
Al escoger una lengua europea para escribir el libro, me fui adentrando en la piel del lector europeo que es mas que todo una mentalidad que los occidentales comparten mas o menos a causa de la experiencia cultural común.
Así traté de los obstáculos que impedirían a esa conciencia de aprehender de la mejor manera que sea un mensaje que tengo el deber de presentar.
Fui viajando a contra corriente de los obstáculos subjetivos relacionados con la construcción mental íntima de esta conciencia, para llegar al análisis de los factores objetivos como son los de su condicionamiento sociopolítico e histórico en relación con el mundo musulmán percibido desde siempre como un enemigo. Era indispensable también pasar por la proa de la mundialización (que no se trata de rechazar sino de controlar) para decir la gran diversión que esta produce en el pensamiento amplio. Tome mi tiempo sobre todo en lo que se refiere al papel corrosivo de la sobre-información que produce la desinformación.
La primera parte trata pues de esos obstáculos subjetivos que tiene la filosofía materialista que condiciona al mundo moderno y que provoca un rechazo visceral de toda valorización social de la fe en oposición a un mundo sensible y controlable.
La segunda parte trata de las causas objetivas que tienen que ver con las relaciones de dominación y con la dialéctica histórica comprometiendo desde siempre al mundo occidental y al mundo Musulmán. Este odio histórico del Islam se debe a la relación directa con la amalgama hecha entre lo absoluto del mensaje y la contingencia de la historia particularmente política del Islam.
Dos capítulos que juzgo muy importantes y tratan de la ruptura histórica que inhibió a una dinámica iniciada por el Islam original. Ahí denuncio la confiscación hecha por los Príncipes autócratas que manipularon los textos originales para esclavizar a los pueblos. El mensaje coránico nos daba por tanto todos los ingredientes para ser los instauradores de un sistema democrático, inspirado tal vez en el de Grecia, así como también se nos ha permitido ser los mediadores entre las ciencias griegas nacientes y el mundo…ahí evoco especialmente la constitución de Medina establecida en tiempos del Profeta para administrar la sociedad musulmana naciente y que es una verdadera escuela de la democracia…
La tercera parte del viaje levanta el velo a ciertos tópicos que están pegados al Islam.
Ahí hago hincapié en la continuidad de los tres mensajes monoteístas y el cebo que quiere que el Islam este en ruptura con las otras religiones.
Resalto también el apego orgánico de la Revelación con las ciencias exactas y denuncio entonces el hecho de pensar que el ser musulmán quiere decir ser automáticamente analfabeta, irracional, y candidato al oscurantismo…
La última destinación del libro nos recuerda una idea esencial; el universalismo del mensaje coránico.