|
| Nadia Yassine, 18- 06-2005 |
|
|
|
| El 11 de septiembre ha desencadenado un proceso mundial, tanto a nivel político como a nivel cultural. A nivel político, esta fecha se considera como el día 1 de las relaciones internacionales actuales. A nivel de la polémica y de los discursos, ha sido al origen del renacimiento de discursos esencialistas que se creían pasados de moda pero que están en realidad muy presentes en los esquemas del pensamiento contemporáneo.Un discurso extremista llama a otro; una intolerancia crea otra: nos encontramos en una espiral sin fin en la cual la pura tradición renanista da legitimidad a los deslices wahabitas. |
|
| Paradójicamente, los dos discursos que se enfrentan gozan sin embargo de las mismas características:1) la superficialidad2) la binaridad3) la subjetividad |
|
| En el centro de esta polémica de combate se encuentra como rehén el concepto de democracia, siendo maltratado más por sus supuestos amigos que por sus enemigos. - Si de un lado se juzga a la democracia como remedio milagroso e instantáneo solamente capaz de curar el Islam de su barbarie “natural” y entonces imponible de manera legítima; del otro lado se pretende que la democracia sea una herejía y un modelo político de los infieles que no corresponde a unas sociedades islámicas y que se deben combatir imperativamente.- Si de un lado el Islam es el enemigo de la mujer, de las libertades, de la Historia y de la democracia: del otro la democracia es el enemigo de Dios y del género humano. |
|
| La gravedad del enfrentamiento ideológico que concierne la democracia es aún más seria porque solo es la expresión verbal de dos realidades subversivas. - de un lado tenemos una voluntad de poder que nunca ha desaparecido con la descolonización y que vuelve con fuerza en el nombre de la democracia y del antiterrorismo. Del otro lado, tenemos el repliegue identidario, efecto universal de la mundialización que se hace en los pueblos musulmanes en el nombre de un dogma estático percibido como la única roca en un mundo deletéreo e movedizo.En este enfrentamiento ideológico el debate sobre la democracia es másinstrumentalizado que nunca y se transforma en una disputa que no llega a ningún lugar porque en un ambiente sobrevoltado y frente a una política internacional inicua, no se puede avanzar. |
|
| El debate está torcido en un principio y en varios niveles:-los que defienden la incompatibilidad del Islam con la democracia parten del principio que “está todo en el Corán”. Son prisioneros de una cierta lectura literalista de la cual sufre el mundo musulmán porque viene de una herencia jurídico-política corrosiva pero bien sentada en las conciencias, incluso en las subconciencias. |
|
| La política americana de “democracia nescafé” (fórmula de Octavio Paz) no hace más que aumentar la idea de que la democracia es un sistema demoníaco que sirve a adormecer el espíritu combativo de los pueblos. La actitud de los americanos provoca lo que Jocelyne Cesari llama el “síndrome de la ciudadela protegida”; la democracia está percibida como un concepto enemigo para los pueblos concernidos.-Los que defienden la no solubilidad del Islam en la democracia no lo hacen con un espíritu de análisis sino con un espíritu que reduce el Islam a sus extremos y le mandan a la hoguera sin juicio. |
|
| En general en estos enfoques esencialistas, la democracia es trascendente a toda dimensión histórica y a toda crítica y el Islam es un bloque obscurantista que no tiene nada que proponer ya que se queda bloqueado en sus arcaísmos.Se tratará entonces en esta intervención de preguntarnos en qué medida el Islam es compatible con la democracia o no. Sabiendo que el interés de los participantes de hoy se fija más en las posibilidades del Islam más que en los hiatos de la democracia, sólo nos acordaremos del resultado positivo del proceso histórico de esta última.¿Puede el Islam convivir con la democracia? Esta experiencia madurada después de numerosos desengaños; esta manera de gestionar unas sociedades complejas en un estado de derecho. |
|
| No me detendré en los ejemplos contemporáneos de países que parecen probar que Islam y democracia no son antinómicos sino que me apoyaré más bien en la idea de que la autocracia parece ser una norma en el mundo arabo-musulmán.Prefiero remontarme a las fuentes teóricas porque el recurso al referencial y a su historia es un medio eficaz para entender mejor el origen de esta analogía… |
|
|
| ¿El Islam legitima la autocracia? |
|
|
|
|
| a) en teoría |
|
| Cuando miramos las teorías del poder vinculadas por la jurisprudencia musulmana, hay que constatar que la autocracia encuentra allí su legitimidad: de Ibn Hanbal a Ibn Taymya pasando por al Mawardi, la naturaleza del poder autocrático nunca está cuestionada. |
|
|
| b) en la práctica |
|
| La mayoría de los países musulmanes viven bajo el yugo de la autocracia ya sea disfrazada de Republica o bien de monarquía de derecho divino. Los transplantes democráticos y los liftings demagógicos no harán olvidar la naturaleza profunda de los poderes que reinan en el mundo musulmán.Ghassan Salamé, politólogo de renombre, dice tan justamente: “¿qué fragilidad interna de las sociedades musulmanas las pone en alerta continua, llevándolas a confundir la necesidad comprensible de autoridad con la compasión, la colaboración con cualquier forma de totalitarismo?”.Los analistas más curtidos no han establecido la ruptura epistemológica necesaria para entender esta profunda alienación que encuentra su origen en el momento crucial de la usurpación del poder por los omeyas. No parece detectar esta ruptura, no obstante mayor, y representan en general el autoritarismo como el desenlace natural de la enseñanza islámica.¿Cuál era entonces la naturaleza del poder en tiempos del Profeta y de los califas iluminados?¿Estaba más cerca del sistema democrático o del autocrático? |
|
|
| El poder en tiempos del Profeta |
|
| Nuestras fuentes vistas bajo un ángulo diferente al de los discursos oficiales que sirven para legitimizar los poderes oficiales nos permiten destacar unos principios básicos. |
|
|
| a) la filosofía del poder |
|
| - La profesión de la fe islámica es en sí liberadora y ha sido percibida por los tiranos como un eslogan de los más subversivos; no hay otro Dios que Dios firma el final de los despotismos.- La unicidad de la comunidad es el símbolo de la unicidad de Dios.- El Corán es una fuente de Ley pero no se considera como una constitución ya que la comunidad de Medina juzgó necesario adoptar otra basada sobre el esfuerzo de reflexión desde los primeros tiempos. |
|
|
| b) la práctica del poder |
|
| La constitución de Medina (sahifate al Madina) fue la primera constitución política de la Historia. De manera muy esquematizada, se puede destacar los principios siguientes:- el consenso- la consultación: choura- la separación de poderes (desarrollada en los tiempos de Omar, segundo califa)- la descentralización- la ciudadanía de los judíos y la garantía de su libertad de culto y de organización- la representatividad (el sistema de woufoud) |
|
| La práctica de los califas iluminados revelará el perfeccionamiento de esas opciones políticas; perfeccionamiento que permite destacar dos puntos esenciales- la elección de los gobernantes no podía ser sólo el resultado de un contrato sinalagmático (la beia)- los gobernantes eran revocables y tenían que dar cuentas a los gobernados |
|
| Es verdad que se trataba de una sociedad que no era compleja pero es evidente que todos los ingredientes existían para que un verdadero sistema democrático naciera y se desarrollase.Está claro también que el principio del ijtihad nos permite tomar prestado cualquier técnica moderna de gestión para nuestras sociedades complejas actuales.Si volvemos a las raíces de la práctica de la comunidad de Medina, nada nos permite descubrir los gérmenes de una autocracia, incluso de una teocracia ya que el Corán garantiza la soberanía popular y la elección de la comunidad. |
|
| ¿Entonces qué pasó? |
|
|
| El golpe de estado omeya |
|
| Los iniciados conocen los grandes cismas que vivió el Islam cuando Moawya, uno de los compañeros del Profeta usurpó el poder basándose paradójicamente en el estado de derecho todavía balbuceante y por la manipulación de la opinión pública de Medina. Se aprovechó de la gran emoción producida por el asesinato de su predecesor para volcar la elección a su favor y al disfavor de Ali. El poder obtenido gracias a las artimañas se mantendrá por la fuerza. De un poder “democrático” y de una “res publica”, hecho público, pasaremos a una autocracia completamente abyecta.Los omeyas corrompieron el poder y nos dejaron marcados para siempre por esta época. Procedieron a un cambio total de la dinámica de liberación instaurada por el Profeta y los cuatro califas iluminados y su éxito se debe seguramente al hecho de que la sociedad árabe todavía no estaba curada de sus inclinaciones tribales. Usaron entonces tres medios esenciales para llegar a su fin. |
|
|
| 1) el bloqueo ideológico |
|
| Con la complicidad consciente o inconsciente de una cierta jurisprudencia, la manipulación de los textos permitió una transmisión de la sacralidad. De una soberanía popular sagrada pasaremos a una sacralidad de las personas que están en el poder y de su progenitura… Esta transmisión se hará gracias a la manipulación de los versículos coránicos, de algunas enseñanzas del Profeta que daban lugar a interpretaciones…Este bloqueo tomará el aspecto de una propaganda asidua y de un descrédito continuo, sobretodo en contra de Ali, símbolo del poder de concertación.La apropiación del espacio muy simbólico de la mezquita y del sermón del viernes permitirá la corrosión de las conciencias y el arraigamiento en las conciencias de que la autocracia es la norma. |
|
|
| 2) puesta en marcha de redes de influencias |
|
| Ya empezada la era de Othman, ilustre predecesor de Ali, la instalación de esas redes se perseguirá y se basará en el lazo de sangre pero también en la financiación de agentes políticos activos y motivados. |
|
|
| 3) el terror |
|
| Grandes figuras de la tortura y del maquiavelismo sirvieron a la usurpación del poder de los omeyas y las páginas oscuras de este terror sistemático sólo oscurecen la imagen del Islam ya que fueron perpetradas en su nombre. |
|
| Para nosotros, es esencial levantar el velo y educar las conciencias, con el fin de abrir nuestra manera de pensar al poder, porque el sistema omeya lo consiguió tan bien que ahora es tabú plantear esta polémica en el mundo sunita mientras que en el mundo chiíta, la reacción es epidérmica y se refugian en otra forma de autocracia, la espiritual y virtual de los imanes que volverán… |
|
|
| Conclusión: |
|
| el Islam y la Democracia con dos condiciones:1) que el encuentro entre los dos no se haga en el marco de una política de invasión2) que nuestros pueblos se liberen de sus sujeciones ideológicas volviendo a las fuentes históricas con un espíritu crítico y liberándose de poderes que no han escogido. |
|
|